Duelo y consternación nacional ante el mayor desastre de la historia de la aviación francesa. Nicolas Sarkozy invitó ayer a la solidaridad nacional, tras pedir socorro al Pentágono y agradecer sus ayudas a Brasil y España, entre otros aliados, para intentar recuperar los restos del A330 de Air France desaparecido con 228 personas a bordo en algún lugar del océano Atlántico, quizá víctima, se aputanba, de una tormenta oceánica.
Los equipos de rescate brasileños prosiguieron durante la noche la búsqueda del avión. La Fuerza Aérea informó de que ha movilizado ocho aeronaves, que se suman a los tres navíos de la Marina que rastrean el área que corresponde al control aéreo brasileño, mientras que la zona bajo control aéreo de Dakar está siendo rastreada por aviones franceses.
Hasta ahora, la única pista sobre el posible lugar del accidente la aportó un piloto brasileño de la aerolínea TAM, que aseguró haber visto "extraños puntos naranjas" en el mar, en aguas senegalesas, poco después del accidente, informaron portavoces de la Aeronáutica. Las autoridades brasileñas comunicaron el suceso a sus colegas del control aéreo senegalés.
El Airbus A330 de Air France despegó de Río de Janeiro a las 0.00h del domingo (hora peninsular española). Y debía llegar al aeropuerto parisino de Roissy-Charles-de-Gaulle a las 11.10 de ayer. Se trataba de un vuelo regular, en un avión reputado por su seguridad, con 216 pasajeros: 126 hombres, 82 mujeres, 7 niños, 1 recién nacido y 12 miembros del equipo.
Según Air France, entre los pasajeros había al menos 61 franceses, unos 58 brasileños, 26 alemanes, 9 italianos,. 6 americanos, 5 chinos, 4 húngaros, 3a marroquíes, 2 españoles, 2 ingleses, un angoleño, un argentino, un belga, un islandés, un noruego, un polaco, un rumano, un ruso, un eslovaco, un sueco, un turco, un filipino y un suizo.
Tras entrevistarse personalmente con las familias que esperaban noticias, ayer noche, en el aeropuerto Charles-de-Gaulle, el presidente Sarkozy declaró: «Son muy escasas las posibilidades de encontrar supervivientes».
Según Air France, el avión envió varios mensajes automáticos en torno a las 04.14 de ayer, anunciando una batería de averías, la más alarmante «en el circuito eléctrico». Antes, a las 03.33, el comandante avisó en su última comunicación por radio que entraba en una zona de «grandes turbulencias». El avión desapareció de los radares de seguimiento poco después; hacía cuatro horas que había despegado de Río.
Los expertos estiman que el avión pudiera haber caído a unos 400 kilómetros al noreste de la ciudad de Natal, cerca del archipiélago de Fernando de Noronha. Descartada la pista de un secuestro, Air France privilegiaba anoche la posibilidad de varios fallos en cadena por una tormenta. Pilotos y técnicos afirmaban que, a su modo de ver, «la pista de un rayo no explica completamente por sí sola la posibilidad del accidente».
Dos aviones españoles
El Ejército brasileño se ocupaba ayer del grueso de las operaciones de búsqueda, con siete aviones y varios barcos en la zona. Francia desplazó al menos dos aparatos y una fragata. Por parte española, colaboraban en la búsqueda dos aviones, un CASA CN235 destinado al Frontex (control de la inmigración ilegal) en Dakar (Senegal), y un Focker del Ejército del Aire de la base de Gando, en Gran Canaria. El Pentágono sumó varios satélites a la misión.

Fuente: www.abc.es

0 comentarios: